RESUMEN
La galvanización en caliente es el recubrimiento
industrial de protección, comúnmente utilizado en la fabricación de
báculos y columnas de alumbrado, por su alto índice de fiabilidad.
Con esta comunicación se pretende exponer, problemas
que puede plantear el pintado de estos recubrimientos, así como el estado
actual y algunas soluciones eficaces en cada caso, que permiten una buena
adherencia y un eficaz comportamiento, bien sea con fines decorativos o
para impartir una protección adicional.
INTRODUCCION
Tradicionalmente, el recubrimiento galvanizado se ha
venido considerando como un sistema de protección de acero eficaz y
duradero y que, por lo tanto, no necesita tratamiento adicional alguno.
Actualmente, sin embargo, se recurre cada vez con más frecuencia al
pintado del acero galvanizado, sobretodo después de que los estudios de
corrosión del acero galvanizado y pintado, realizados en diferentes
lugares y muy especialmente en el Stichting Doelmating Verziken (Holanda),
han demostrado que la combinación de recubrimiento galvanizado más pintura
proporciona protección por un periodo de tiempo que es de 1.8 a 2.2 veces
superior a la suma de la duración de cada sistema de protección por
separado.
1 PORQUE SE PINTA EL ACERO GALVANIZADO
Este efecto tan favorable de la pintura se explica
porque en toda capa de pintura se forman, antes o después, fisuras o
pequeñas zonas desnudas que constituyen los puntos de iniciación de su
destrucción, ya que la oxidación del acero que se inicia en ellos progresa
por debajo de la pintura y da lugar a su levantamiento. Cuando la pintura
no es completamente impermeable no es necesario siquiera la aparición
inicial de estos puntos desnudos. Sobre el acero galvanizado los
deterioros iniciales de la pintura se producen igualmente, pero no es
posible que progrese la oxidación por debajo de la película de pintura
porque en el fondo de las fisuras o poros de la misma se forman depósitos
con los productos de corrosión de la capa de zinc que son insolubles,
compactos y adherentes, los cuales taponan estos defectos e impiden la
subsiguiente penetración de la humedad. Por este motivo, muchos técnicos
en protección del acero consideran que la galvanización constituye, desde
el punto de vista de la seguridad frente a la corrosión, una buena
preparación para la superficie del acero antes de pintarlo. Así lo vienen
considerando también una proporción creciente de proyectistas, ingenieros
y constructores de estructuras metálicas.
2 ALGUNOS PROBLEMAS DEL PINTADO DEL ACERO GALVANIZADO
El principal problema que presentaba hasta hace poco el
pintado del acero galvanizado, era la facilidad con que se levantaban las
capas de pintura, por la poca adherencia entre el substrato de zinc y
dichas capas o películas de pintura, una vez secas.
Esta falta de adherencia se debe principalmente a que
en el proceso de secado de las pinturas se producen ácidos orgánicos de
bajo peso molecular u otros compuestos agresivos para el zinc, que
reaccionan con este para producir sales o compuestos solubles de este
metal en la interfase pintura - sustrato. Como las películas de pintura
son mas o menos permeables a la humedad, con el tiempo se va produciendo
la disolución de estos compuestos de zinc, lo que tiene como consecuencia
que la película se vaya "despegando" del sustrato y se produzca el
descascarillado de la pintura.
Por este motivo ha sido una practica muy corriente,
como medio de mejorar la adherencia de las pinturas, el dejar el acero
galvanizado a la intemperie durante algún tiempo antes de pintarlo, con
objeto de que se recubra previamente de una buena capa de pasivación
(formada por carbonatos básicos de zinc insolubles) sobre la que agarrar
bien las pinturas, que lleven ligantes resistentes a los álcalis (no
saponificables).
Desgraciadamente no pueden darse normas generales sobre
el tiempo que el acero galvanizado debe estar a la intemperie antes de
pintarlo, ya que la velocidad de formación de la capa pasivante varía
mucho según sean las condiciones ambientales, unas veces bastan 3 ó 4
meses y otras es necesario más de un año.
Actualmente no se suele recomendar esta practica, entre
otras razones porque:
1. Supone una pérdida, aunque pequeña, de recubrimiento
protector de zinc.
2. En las atmósferas industriales, sobre la superficie
del acero galvanizado se suelen formar sulfato de zinc junto con los
carbonatos básicos del zinc, y como este sulfato es soluble en agua, va
siendo lavado por el agua de lluvia, dando como resultado un ataque
progresivo del recubrimiento de zinc antes de que se forme la capa
pasivante.
3. No siempre es fácil determinar por simple examen
visual cuando está la superficie preparada para pintar.
4. Muchas veces no es posible esperar a que se produzca
la pasivación superficial.
No obstante, dado que es un procedimiento sencillo de
mejorar la adherencia de las pinturas se sigue utilizando y, en muchas
ocasiones, es la única alternativa posible, como en el caso en que la
decisión de pintar se tome una vez que el acero galvanizado lleva
instalado algún tiempo.
De cualquier forma el pintado del acero galvanizado ha
presentado tradicionalmente algunas dificultades debidas, principalmente,
a la deficiente adherencia en algunas de las pinturas que se han venido
utilizando.
¿Cómo pintar galvanizado con éxito?
Durante mucho tiempo pintar una superficie de acero
galvanizado ha sido una tarea de éxito difícil de garantizar y de una
utilidad aparentemente inexistente. Hoy en día, la gran variedad de
pinturas existentes, el conocimiento del proceso de fabricación y el
comprender las ventajas que se obtienen, hacen del pintado del galvanizado
una alternativa muy ventajosa y atrayente.
¿Por qué pintar el acero galvanizado?
Al aplicar una pintura sobre una superficie galvanizada
se está obteniendo:
Una duración del galvanizado pintado muy superior que
aquella del galvanizado sin pintar.
El aspecto estético deseado, sin tener que quedar
limitado al gris metálico propio del galvanizado.
Una superficie de galvanizado pintada tendrá un efecto
sinérgico con una duración en el tiempo prolongada de 1,5 a 2,5 veces
superior a la suma de la duración del galvanizado más la duración del
recubrimiento.

AÑOS GALVANIZADO PINTADO =
(1,5 a 2,5) x (AÑOS GALVANIZADO + AÑOS
PINTURA)
El galvanizado expuesto a la intemperie en ambientes
corrosivos se deteriora con el transcurso del tiempo. La pintura aplicada,
dependiendo el ambiente, evita su deterioro, pues el galvanizado solo
resulta expuesto en el momento que la pintura falla y es en ese momento
que desarrolla su acción anticorrosiva.
Además, al pintar una superficie de galvanizado se está
teniendo la posibilidad de elegir la terminación con el aspecto deseado,
pudiendo de esta manera lograr una decoración acorde al gusto de cada
persona.
¿Por qué se descascaran muchas pinturas sobre una
superficie galvanizada?
En primer lugar una pintura puede fallar por no ser la
adecuada para dicha aplicación. En el caso de los galvanizados debe
evitarse la utilización directa de pinturas alquidalicas, o sintéticas, ya
que puede existir una reacción de saponificación entre la superficie
alcalina del zinc y la resina, lo cual la destruye y provoca su fallo
prematuro. Este efecto no se ve desde el primer momento ya que
inicialmente la adherencia es buena, sino que necesita en general algunos
meses, pero finalmente termina sucediendo.
En segundo lugar, la superficie de galvanizado es
sometida generalmente a procesos de pasivación durante su fabricación;
esto es así para evitar que durante su almacenamiento en ambientes húmedos
previo a su uso, las mismas se pongan blanquecinas por formación de óxidos
e hidróxidos generando de esa manera un aspecto indeseable para el
consumidor final. En todos los casos debe evitarse aplicar recubrimientos
sobre esta capa de pasivación, ya que la misma es extremadamente lisa y
poco afín a cualquier clase de pintura, por lo cual siempre se obtendrían
adherencias menores a las esperadas.
En tercer lugar, una superficie galvanizada, expuesta a
la intemperie y parcialmente envejecida puede estar recubierta de óxidos e
hidróxidos poco adheridos; una capa de pintura aplicada en estos casos no
tendrá desde el inicio la adherencia adecuada al estar sobre una
superficie suelta.
¿Cómo se prepara para pintar una superficie
galvanizada?
El objetivo principal es eliminar la capa de pasivación
y los óxidos e hidróxidos sueltos antes mencionados. En segundo lugar
resulta favorable lograr una superficie áspera.
Algunos de los métodos habituales de tratamiento son:
-Envejecimiento
-Limpieza con solventes y/o detergentes
-Ataque ácido
-Arenado suave.
El envejecimiento consiste en exponer a la intemperie
durante un mínimo de 6 meses antes de pintar. Esto permite la progresiva
desaparición por si sola de la capa de pasivación. Es necesario previo a
pintar, una limpieza de las posibles contaminaciones ambientales
depositadas durante el período de exposición.
La limpieza con solventes y/o detergentes mediante
trapeado permite la eliminación de los residuos grasos y aceites, pero no
de la capa de pasivación; además se mantiene la lisura original de la
superficie. Mediante la ayuda de una esponja levemente abrasiva puede
eliminarse esta capa y mejorar la rugosidad.
El tratamiento con un producto ácido específico para
zinc (solución post zinc), aplicado mediante pincel o trapeado, permite
tratar al galvanizado logrando una superficie oscura y áspera, pronta para
pintar. En caso de no obtener oscurecimiento importante, esto es indicio
de capa de pasivación y se logra un buen resultado con ayuda de una
esponja levemente abrasiva; se observa ahora si el oscurecimiento y el
producto funcionan como indicador del resultado debido. No es recomendable
el uso de productos no específicos.
El arenado suave resulta siempre el mejor tratamiento
aunque el más costoso y debe ser realizado por personal especializado en
el tema. Debe tenerse cuidado de no excederse en la profundidad del
tratamiento dañando de ésta manera la protección del galvanizado.
¿Qué esquema de pintura es apropiado sobre el
galvanizado?
Como se dijo antes, se debe evitar el uso de
pinturas de tipo Alquidalico o sintético directamente sobre el galvanizado
como nuestro NERVION® 45 y NERVION® 50. Existen fondos de adherencia para
aplicar directamente sobre el galvanizado: los más comunes son el wash
primer. El wash primer tiene color amarillo característico y debe ser
aplicado en espesor muy fino (7 a 10 micras) ya que debe reaccionar con el
zinc. Más que una pintura es un tratamiento de la superficie, por lo cual
aplicar espesores mayores será motivo de fracaso. Sobre estos fondos
pueden aplicarse una amplia variedad de pinturas, incluso esmaltes
sintéticos. Otros tipos de pinturas pueden aplicarse normalmente y sin
necesidad de fondos especiales sobre el galvanizado siempre que el mismo
haya sido preparado adecuadamente como se indicó anteriormente. El
criterio de elección siempre depende de la exigencia que se le planteará a
la pintura, del gasto que se piense realizar y de la dificultad de
aplicación que se está dispuesto a asumir. Existen pinturas acrílicas base
agua de un solo componente, especialmente formuladas para aplicar
directamente sobre los galvanizados como nuestro
ADVANCE® 400 de alta adherencia,
rápido secado y alta resistencia a la intemperie. Estas mismas incluso
pueden usarse como fondo para otros esquemas. Cuando se busca la mayor
duración en cuanto a la resistencia química la mejor opción será la de
aplicar pinturas de tipo poliuretano como nuestro
POLYLITE® 160-DTM.
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