Acero al Carbón
Debido a su grado relativamente
alto de resistencia, el acero tiene muchas ventajas como material de
construcción, por lo que los productos de acero se han utilizado en una gran
variedad de aplicaciones.
Sin embargo, el problema más
común con la utilización de acero en un entorno marino es su susceptibilidad a
la corrosión. Por lo tanto, para una utilización más efectiva de acero es
necesario poseer algunos conocimientos de los fenómenos de corrosión y sobre los
métodos existentes de protección contra los mismos.
Para que el acero se corroa (es
decir, para que se forme óxido) éste debe quedar expuesto al oxígeno o al aire.
Además, el acero se corroe mucho más de prisa en presencia de otros agentes
atmosféricos como el agua (lluvia o aire húmedo) y la sal (salpicaduras de agua
salada).
Además, cuando queda inmerso en
agua del mar, el acero está expuesto también a corrosión galvánica, similar a la
que tiene lugar entre el acero y los elementos de latón de una embarcación.
En la Figura:
-
la zona A queda expuesta a aire
húmedo y a salpicaduras de agua salada, por lo que es una zona generalmente
corrosiva para productos de acero;
-
la zona B se encuentra
constantemente húmeda con agua del mar, que también contiene mucho oxígeno
disuelto. Es la zona más agresiva para el acero;
-
la zona C es también muy
agresiva para el acero debido a que está presente la corrosión galvánica
también.
Zonas de corrosión en un entorno
marino.

Hay cinco soluciones posibles
para proteger al acero contra los efectos de la corrosión:
Pintar el acero con
pinturas especiales. El pintar el acero utilizando pinturas especiales
es el método más común de proteger grandes estructuras de acero.
Utilizar acero inoxidable en
lugar de acero al carbón. Acero inoxidable es acero normal mezclado con
otros metales como níquel y cromo. Sin embargo, el coste del acero inoxidable
hace que éste no sea práctico para un uso diario, excepto para pequeños
elementos de ajuste como pernos y tuercas.
Recubrir el acero al carbón con
Zinc. El recubrimiento de acero con zinc, que es otro metal, es un
procedimiento que se conoce generalmente como galvanizado y es la forma más
normal de proteger. Los materiales a recubrir se sumergen normalmente en un baño de zinc
fundido en talleres especializados. Una vez un objeto se ha sumergido en zinc en
caliente no se debe realizar ningún trabajo de soldado, corte o taladrado, ya
que esto destruiría la integridad del recubrimiento de protección.
Recubrir el acero al carbón con
plásticos especiales. El recubrimiento del acero con plásticos
especiales resistentes al desgaste constituye otra forma de protección contra la
corrosión; sin embargo, el alto coste que implica el proceso de recubrimiento
(en talleres especializados) hace que este método no sea práctico para uso
diario.
Proteger el acero al carbón con ánodos
de zinc (protección catódica). Los ánodos de zinc se utilizan para
prolongar más aún la vida útil de estructuras de acero sumergidas en agua del
mar como, por ejemplo, pilones de acero, pontones, flotadores metálicos, etc.
Los elementos de aluminio, en contacto con acero húmedo, quedan expuestos
también a la corrosión galvánica.