Protección
de Esculturas y Arte Urbano

La escultura contemporánea se caracteriza por la heterogeneidad
de conceptos, tamaños, materiales y procesos técnicos,
que conforma un horizonte creativo de gran libertad,
donde todo puede ser posible, desde una pequeña esfera
en madera hasta las monumentales esculturas de concreto
y acero.

La protección de dichas obras a la hora de su realización
debería de ser de gran importancia, tanto como la
obra por si misma, sin embargo, el desconocimiento
o negligencia por parte de algunos artistas y el ahorro
en materiales, dan como resultado el envejecimiento
prematuro de las obras que en algunos casos traen
el abandono y en muchos otros llega a su destrucción.
Para
que el escultor haga una correcta elección de los
materiales es necesario tomar en cuenta algunas consideraciones
como:
El
tiempo:
Como parte de un proceso de natural de envejecimiento
y destrucción.
La
ubicación:
Agentes externos que afectaran la vida de la obra,
tales como el smog, humedad, ambientes industriales,
lluvia ácida, salinidad, etc.
El
uso que se le va a dar:
Es un factor importante que hay que considerar
para elegir el recubrimiento de protección.
El
Trato que se le va a dar:
Ya que algunas piezas se encuentran en zonas donde
el vandalismo y el graffiti son algo cotidiano.
Los
materiales de construcción:
Es imprescindible conocer los materiales de construcción
de las obras y su comportamiento ante los diferentes
factores que la pudieran deteriorarla, oxidación en
los metales, polilla en las maderas, salitre en los
concretos, etc.
La
dificultad para su mantenimiento:
Algunas esculturas de gran tamaño representan un verdadero
reto para darles mantenimiento, además de costoso.
Así
los nuevos materiales y conceptos escultóricos solucionan
nuevas inquietudes creativas, y al mismo tiempo crean
también nuevos problemas de protección. Estos nuevos
problemas de protección constituyen el objetivo general
de esta sección.