Pese a que las
características de los materiales plásticos pueden variarse ampliamente y
adaptarlas a la situación en uso mediante el empleo de aditivos, lo que hace que
no sea necesario pintarlos en muchas aplicaciones, es mediante el pintado cuando
se obtienen los niveles de calidad requeridos cuando las exigencias son más
extremas. El tipo de pintura a utilizar y el procedimiento idóneo dependen del
material plástico a pintar y de las especificaciones técnicas que debe superar
la pieza una vez pintada, y que son reflejo de las posibles situaciones de
esfuerzo a que se verá sometida durante su vida útil.
Obtener cualquier color, sea metalizado o sólido, modificar el aspecto
superficial, brillo o textura de la pieza, mejorar su resistencia a la abrasión
o al rayado, disimular defectos de moldeo, ampliar su resistencia a los
disolventes u otros agresivos químicos, mejorar su comportamiento a la
intemperie y evitar la exudación de plastificantes son algunas de las causas que
obligan al pintado de los plásticos. Sin embargo, en muchos casos privan razones
puramente decorativas y estéticas.
El pintado ofrece efectos y acabados no alcanzables de otra forma, con unas
características que complementan y superan a las del plástico sin pintar. Con
todo, si el sistema elegido para el pintado no es el correcto se puede dar
origen a unos resultados totalmente opuestos al propósito original. Para
efectuar de forma acertada esta elección, pues, deben conocerse las
características del plástico a pintar y los requerimientos de los diferentes
procedimientos de pintura.
Nuestra línea esta compuesta
por lacas acrílicas, poliuretanos, lacas UV, epoxicos, vinilos base solvente así
como acrílicos y poliuretanos base agua, apropiados para el pintado de
plásticos.