AMARILLAMIENTO


El amarillamiento es el cambio de tonalidad de una pintura (generalmente blanca o barniz transparente) hacia un color ámbar, crema o café. Es una degradación química de la resina que afecta la estética y la percepción de limpieza. 




Causas principales


Rayos UV:

Degradación de resinas no resistentes (especialmente epóxicos) expuestas al sol.


Oscuridad total:

Los esmaltes sintéticos (alquídicos) amarillean más rápido si no reciben luz natural.


Contaminación:

Exposición a humos de tabaco, grasas de cocina o vapores de amoníaco.


Calor excesivo:

Exposición constante a temperaturas por encima del límite de diseño del producto.


Cómo solucionarlo


Lijado: 

Eliminar la capa superficial oxidada/amarilla.


Limpieza: 

Descontaminar la zona de grasas o productos químicos.


Repintado: 

Aplicar un acabado estable, como un poliuretano acrílico (que no amarillea).


Prevención


Elección de Pintura: 

Optar por esmaltes acrílicos o pinturas al agua, que no amarillean, a diferencia de los esmaltes alquídicos de aceite.


Gestión de Luz: 

La luz natural (rayos UV) ayuda a prevenir la oxidación que causa el tono amarillo. Evite colocar piezas blancas en zonas cerradas o con poca luz.


Control Ambiental: 

Evitar la exposición directa a vapores, humos de cocina, productos de limpieza amoniacados y altas temperaturas.


Preparación y Aplicación: 

Asegurar que la superficie esté limpia de contaminantes (aceite, polvo) y respetar los tiempos de secado entre capas, utilizando imprimaciones (primers) de calidad para mejorar la adherencia y reducir el defecto.


Mantenimiento: 

Limpiar las superficies regularmente con productos suaves para eliminar contaminantes acumulados



Tiendas y Distribuidores

Contamos con tiendas directo de fábrica y distribuidores a nivel nacional, en dónde podrás obtener nuestros productos.
SELECCIONA TU UBICACIÓN