CRÁTERES
Los cráteres (también llamados ojos de pescado u ojos de buey) son pequeñas depresiones circulares que aparecen en la película de pintura húmeda, donde el recubrimiento se retrae dejando ver la capa inferior o el sustrato.
Causas principales
Contaminación por siliconas: Es la causa número uno. Incluso trazas mínimas de ceras, pulidores o aerosoles con silicona repelen la pintura.
Aceite en el aire comprimido: Falta de filtros o mantenimiento en el compresor, lo que arrastra partículas de aceite hasta la boquilla de aplicación.
Superficie mal preparada: Presencia de grasas, aceites, humedad o residuos de limpieza no eliminados correctamente.
Contaminación ambiental: Humos de escape, vapores de aceites cercanos o polvillo ambiental en el área de aplicación.
Cómo solucionarlo
Si el defecto aparece mientras pintas, no intentes cubrirlo con más pintura, ya que el cráter se abrirá más.
En seco:
Lija la zona afectada hasta eliminar la depresión y llegar a una superficie lisa.
Limpieza química:
Limpia profundamente con un desengrasante antisilicónico de grado industrial.
Filtración:
Revisa y purga las trampas de agua y aceite del sistema de aire comprimido.
Repintado:
Aplica capas finas. Si el problema es persistente, se puede añadir un aditivo antisilicona a la mezcla (solo como último recurso, ya que puede afectar la adherencia de capas futuras).
Prevención
Protocolo de limpieza:
Usa solventes de limpieza específicos antes de cada aplicación.
Mantenimiento:
Instala filtros coalescentes en la línea de aire y purga el tanque del compresor diariamente.
Control de zona:
Prohíbe el uso de siliconas o abrillantadores en un radio cercano al área de pintura.





