OJOS DE PESCADO
El defecto de ojos de pescado (también conocidos como cráteres u ojos de buey) consiste en la aparición de pequeñas aberturas circulares durante o poco después de la aplicación, donde la pintura retrocede dejando a la vista el sustrato o la capa anterior
Causas principales
La causa fundamental es la contaminación de la superficie, que genera variaciones en la tensión superficial de la pintura.
Silicones y Ceras:
El uso de pulimentos, ceras o abrillantadores que contienen silicón es la causa más común, ya que incluso trazas mínimas repelen la pintura.
Grasas y Aceites:
Residuos de grasa de las manos, aceites en el sustrato o trapos de microfibra contaminados utilizados en procesos previos de pulido.
Aire Comprimido Contaminado:
Un filtrado deficiente del suministro de aire de la pistola puede arrastrar partículas de aceite o agua hasta la boquilla.
Ambiente Saturado:
Humos de la cámara de combustión de la cabina o aplicaciones cercanas de aerosoles
Cómo solucionarlo
Si el defecto ya ha aparecido, la solución básica suele implicar un reproceso.
En pintura seca:
Lije el área afectada con lija de grano fino (desde P400 hasta P1000/1500 según la profundidad) hasta que desaparezca la textura del cráter.
Limpie profundamente con un desengrasante industrial o base solvente.
Vuelva a aplicar el acabado. En casos persistentes, se pueden rellenar los hoyuelos con gotas de barniz o "clear", dejar secar, nivelar mediante lijado y pulir.
Prevención
Limpieza Rigurosa:
Utilice siempre un desengrasante industrial específico (como el KS0030) antes de pintar para asegurar la eliminación de contaminantes invisibles.
Mantenimiento del Equipo:
Revise y limpie regularmente los filtros del compresor y las líneas de aire para evitar el paso de aceite o humedad.
Control de Herramientas:
Evite reutilizar trapos que hayan estado en contacto con ceras o pulimentos y use guantes para no contaminar la pieza con la grasa natural de las manos.





