AMPOLLAS
El ampollamiento (o blistering) en la industria es uno de los defectos más críticos, ya que indica una pérdida total de protección contra la corrosión en puntos específicos.
Causas principales
Humedad atrapada:
Es la causa #1. Pintar sobre superficies húmedas o cuando la humedad relativa es superior al 85%.
Contaminación por sales:
Restos de sales invisibles en el acero (cloruros o sulfatos) que atraen agua a través de la pintura por ósmosis.
Solventes atrapados:
Aplicar capas demasiado gruesas que "sellan" la superficie antes de que los solventes internos logren evaporarse.
Punto de rocío:
No respetar la regla de los 3°C (la temperatura del sustrato debe estar siempre 3 grados por encima del punto de rocío).
Sobreprotección catódica:
En tanques o cascos de barcos, un voltaje demasiado alto en los ánodos de sacrificio puede generar gas hidrógeno que levanta la pintura
Tipos de ampollas
Líquidas:
Contienen agua o soluciones salinas. Suelen ser signo de ósmosis.
Secas:
Contienen aire o gas de solvente. Indican fallas en la aplicación o secado.
Cómo solucionarlo
Remoción:
Si el ampollamiento es generalizado, se debe remover todo el recubrimiento mediante chorro de abrasivo (sandblasting).
Limpieza de sales:
Si hubo ósmosis, es vital lavar con agua dulce a presión para eliminar las sales antes de volver a pintar.
Repintado:
Aplicar el esquema técnico respetando los tiempos de evaporación y las condiciones ambientales controladas.
Prevención
Monitoreo ambiental:
Usar un psicrómetro para verificar humedad y punto de rocío antes de iniciar.
Limpieza rigurosa:
Realizar pruebas de detección de sales (Kit Bresle) en ambientes marinos.
Espesores controlados:
No exceder las micras recomendadas en la ficha técnica por capa






