ESCURRIMIENTOS
Los escurrimientos (también llamados chorreaduras, descuelgues o sags) son acumulaciones excesivas de pintura que se desplazan por gravedad antes de secar, formando gotas o "cortinas" en superficies verticales.
Causas principales
Exceso de carga:
Aplicar una capa demasiado gruesa en una sola pasada, superando el límite de retención del producto.
Dilución excesiva:
Añadir demasiado solvente, lo que baja la viscosidad y hace que la pintura pierda "cuerpo" para sostenerse.
Mala técnica de aplicación:
Mantener la pistola muy cerca de la superficie o realizar pasadas demasiado lentas y superpuestas.
Presión de aire baja:
Una atomización deficiente genera gotas grandes y pesadas que resbalan fácilmente.
Condiciones ambientales:
Pintar a temperaturas muy bajas, lo que retrasa el secado y permite que la pintura fluya más tiempo hacia abajo.
Cómo solucionarlo
En pintura húmeda:
Si el área es pequeña, intenta nivelar con un pincel suave o rodillo. Si es grande, lo ideal es retirar la pintura con solvente y volver a aplicar.
En pintura seca:
Lijado de nivelación:
Una vez endurecida, lija la "gota" con un bloque de lijado y lija fina (P600 a P1000) hasta que quede al nivel del resto de la superficie.
Pulido:
Si es un acabado de alto brillo, pule la zona para recuperar la estética.
Repintado:
Si al lijar llegaste a la capa inferior, limpia y aplica una capa ligera de acabado.
Prevención
Ajuste de viscosidad:
Usa una copa Ford o Zahn para asegurar que la mezcla esté dentro de los segundos recomendados.
Capas delgadas:
Es preferible aplicar dos capas finas con su respectivo tiempo de evaporación (flash-off) que una sola capa gruesa.
Distancia y velocidad:
Mantén la pistola a una distancia constante (20-25 cm) y perpendicular a la superficie en todo momento.






